El hongo zombi que inspiró The Last of Us: la ciencia real del Cordyceps | Cosecharte
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Por qué esta noticia importa
Esta semana el reino fungi volvió a robarse la conversación en Colombia, y no fue por un suplemento ni una receta: fue por una noticia que suena a guion de cine de terror. Un investigador mexicano documentó, por primera vez, seis nuevas especies de "hongos zombis" capaces de tomar el control del sistema nervioso de hormigas y arañas hasta llevarlas a la muerte. La historia, recogida por medios como Semana con información de EFE y DW, se volvió viral rápidamente en redes colombianas y latinoamericanas por una razón muy concreta: es el fenómeno real en el que se inspiró The Last of Us, la serie y videojuego que millones en la región ya conocen.
Que un hallazgo de micología llegue a la portada de tecnología de una revista y se comparta como si fuera un tráiler de Netflix dice algo importante: el reino fungi ya no es solo un tema de wellness o de cocina. Es, sin exagerar, uno de los sistemas más sofisticados —y menos entendidos— del planeta. Y entender cómo funciona esa sofisticación, incluso en su versión más inquietante, ayuda a entender también por qué ciertos hongos funcionales pueden ser tan poderosos para el cuerpo humano.
Lo que encontró el estudio
El hallazgo lo hizo César Ballesteros, investigador de la Universidad de Guadalajara, en los bosques tropicales de Jalisco. Se trata de seis especies de hongos "entomopatógenos" —del género Ophiocordyceps, primo cercano del Cordyceps— que infectan hormigas y arañas y logran alterar su comportamiento durante cerca de un año.
El mecanismo es tan preciso como perturbador: al entrar al cuerpo del insecto, el hongo libera metabolitos especializados que interactúan directamente con su sistema nervioso. Según explicó Ballesteros a la agencia EFE, "el hongo las hace caminar de manera errática", obligando al insecto infectado a trepar hasta zonas con la humedad y la luz exactas que el hongo necesita para reproducirse —lugares que los científicos llaman, sin ironía, "cementerios". Ahí, el insecto muere aferrado a una hoja o una corteza, y el hongo termina de crecer usando su cuerpo como sustrato.
Una de las seis especies fue bautizada Ophiocordyceps deltoroi, en honor al cineasta Guillermo del Toro, por su fascinación de toda la vida con las criaturas monstruosas. El hallazgo es, además, la primera descripción de este tipo de hongos para México: antes solo se conocía una especie local, Cordyceps mexicana. Este proceso —el mismo que inspiró el concepto de "hongo zombi" popularizado por The Last of Us— lleva ocurriendo en los bosques tropicales desde hace siglos; lo nuevo es que ahora la ciencia le puso nombre y apellido.
Desde Cosecharte: el otro lado del mismo género
Aquí está la conexión que más nos interesa contarte: el Cordyceps que usamos en Cosecharte pertenece exactamente a la misma familia de hongos que protagoniza esta noticia. La diferencia —y es una diferencia enorme— está en la especie y en el propósito.
Ophiocordyceps evolucionó como parásito: su estrategia de supervivencia es tomar el control de un sistema nervioso ajeno. Cordyceps militaris, en cambio, es la especie que cultivamos y que tu cuerpo puede aprovechar sin ningún parasitismo de por medio: se enfoca en apoyar la producción de ATP, la molécula que usan tus células para generar energía. Es, literalmente, el "primo funcional" del hongo que protagonizó los titulares.
Esa misma sofisticación química que el reino fungi usa para sobrevivir en la selva —comunicarse con sistemas nerviosos, adaptarse, regular procesos biológicos completos— es la que compartimos con Melena de León (Hericium erinaceus), que actúa sobre el NGF y el BDNF apoyando la neuroplasticidad y la claridad mental, y con Reishi (Ganoderma lucidum), que trabaja sobre el eje HPA para ayudar a tu cuerpo a regular la respuesta al estrés. Tres hongos, tres mecanismos distintos, todos parte de la misma inteligencia fúngica que esta semana asombró —y un poco asustó— a medio internet.
Para empezar hoy
No necesitas entender micología para empezar a integrar hongos funcionales a tu rutina: basta con elegir uno según lo que buscas hoy. Si necesitas energía sostenida sin el bajón del café, Cordyceps militaris es un buen punto de partida en la mañana. Si buscas más calma frente al estrés del día, Reishi antes de dormir cumple ese rol. Y si tu prioridad es concentración y claridad mental, Melena de León se integra bien a una rutina matutina o de trabajo profundo.
Esta información es educativa y no reemplaza un tratamiento médico. Si tienes condiciones preexistentes o tomas medicación, consulta a un profesional de salud antes de incorporar suplementos.
Fuente: Semana, "Por primera vez, científicos descubren un 'hongo zombi' capaz de convertir animales pequeños en criaturas monstruosas" (con información de EFE y DW), 18 de agosto de 2026. Ver artículo
Imagen: Montaje Semana con fotos de Getty Images/DW. Ver imagen