Café de hongos: la bebida que se tomó TikTok (y lo que dice la ciencia) | Cosecharte
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Por qué esta noticia importa
Si en las últimas semanas tu feed de TikTok te ha mostrado a alguien mezclando polvo de hongos en su café de la mañana, no es casualidad: el "café de hongos" (mushroom coffee) se convirtió en una de las tendencias de bienestar más comentadas en redes en español, con miles de videos bajo etiquetas como #cafedehongos y #mushroomcoffee, y creadores latinoamericanos —incluidos varios colombianos— mostrando su propia versión de la mezcla con café tostado local.
Que esta conversación haya despegado justo en Colombia tiene sentido. El café no es solo una bebida aquí: es identidad, ritual y economía. Por eso una tendencia que promete "mejorar" el café de siempre, en lugar de reemplazarlo, tenía terreno fértil para volverse viral. Y detrás del hashtag hay algo más interesante que una moda pasajera: una pregunta legítima sobre qué le puede aportar el reino fungi a una taza que la mayoría de nosotros ya toma todos los días.
Lo que está pasando
El café de hongos no es café hecho con hongos silvestres, como algunos memes sugieren en broma. Es café molido combinado con polvo o extracto concentrado de hongos funcionales —típicamente reishi, melena de león, cordyceps o chaga— en una mezcla que suele tener menos cafeína que una taza convencional. La preparación es simple: se combina el café con el polvo de hongo y se prepara como cualquier café filtrado, instantáneo o en cápsula, según la presentación que se compre.
Medios de bienestar en español que cubrieron la tendencia este año explican que su popularidad refleja un cambio cultural más amplio: cada vez más personas buscan bebidas que combinen placer y un propósito funcional, en vez de conformarse con un simple golpe de cafeína. La lógica detrás es que estos hongos aportan compuestos como polisacáridos, betaglucanos y antioxidantes que la ciencia ha vinculado —aunque todavía de forma preliminar— con el sistema inmunitario y la respuesta al estrés.
Aquí conviene ser honestos, como lo fueron esos mismos medios: la evidencia científica sobre el café de hongos como bebida (más allá de los hongos funcionales por separado) todavía es joven. La cobertura periodística sobre el tema "invita a mirar esta bebida con curiosidad, pero también con criterio", y esa frase resume bien cómo deberíamos acercarnos a cualquier tendencia viral de bienestar: con interés, pero sin caer en la promesa de que un polvo va a resolverlo todo.
Desde Cosecharte: café, pero con intención
Esta tendencia nos gusta porque, sin proponérselo, TikTok llegó a una conclusión a la que en Cosecharte llegamos hace tiempo: los hongos funcionales tienen más sentido cuando se integran a un ritual que ya tienes, no cuando se convierten en una rutina nueva y complicada. Tu café de la mañana es exactamente ese tipo de ritual.
Cada uno de los tres hongos que trabajamos aporta algo distinto a esa taza. La Melena de León (Hericium erinaceus) actúa sobre el NGF y el BDNF, dos factores que apoyan la neuroplasticidad y la claridad mental —justo el tipo de "enfoque suave" que muchos buscan al empezar el día, sin la sensación de aceleración que a veces trae la cafeína sola. El Cordyceps militaris apoya la producción de ATP, la molécula que usan tus células para generar energía, lo que puede traducirse en un impulso más sostenido y con menos bajón que el de un espresso doble. Y el Reishi (Ganoderma lucidum) trabaja sobre el eje HPA, el sistema que regula tu respuesta al estrés, por lo que muchas personas lo prefieren en las noches, no en el café, para contrarrestar justamente la aceleración que deja un día completo de cafeína.
Esa es, de hecho, una diferencia importante frente a la tendencia genérica: no todos los hongos funcionales tienen que ir en la misma taza ni a la misma hora. Pensar en cuál necesitas y cuándo —energía en la mañana, calma en la noche, claridad durante el trabajo— suele funcionar mejor que mezclarlo todo de una vez esperando un efecto mágico.
Para empezar hoy
Si quieres probar la tendencia con cabeza fría, no necesitas cambiar tu café de un día para otro. Empieza agregando un solo hongo a la vez a tu taza habitual —Cordyceps militaris si buscas energía sostenida en la mañana— y dale a tu cuerpo un par de semanas para notar cómo se siente, antes de sumar otro. Si tu objetivo es dormir mejor y bajarle el volumen al estrés del día, prueba Reishi por separado, en la noche y lejos del café. Y si lo que buscas es concentración para una jornada de trabajo profundo, Melena de León suele integrarse bien a media mañana.
Esta información es educativa y no reemplaza un tratamiento médico. Si tienes condiciones preexistentes o tomas medicación, consulta a un profesional de salud antes de incorporar suplementos.
Fuente: Mundiario, "Café de hongos: qué es y por qué se ha convertido en la bebida del bienestar", 28 de julio de 2026 (con el fenómeno viral documentado bajo las etiquetas #cafedehongos y #mushroomcoffee en TikTok en español). Ver artículo
Imagen: Fotografía de café, vía Unsplash (crédito según publicación original en Mundiario). Ver imagen